Casting

EN POR

El pro­ceso de selec­ción para la gente que anun­cia los pro­duc­tos de las diver­sas mar­cas que se publi­ci­tan a través de los varios medios de comu­ni­ca­ción, pasa por algu­nos fil­tros, y es a tra­vés de un cas­ting, éste es el punto medio de los fil­tros. Este pro­ceso, para algu­nos, llega a ser estre­sante, debido al tiempo de espera que se requiere para poder entrar al foro a rea­li­zar la rutina reque­rida por el direc­tor de cas­ting, esta rutina, algu­nas veces es asig­nada por el direc­tor que diri­girá el comer­cial con base a la his­to­ria de que tra­tará el anun­cio o, en otras oca­sio­nes, por el direc­tor de cas­ting (sobre las ruti­nas habla­re­mos más ade­lante). “El tiempo de espera pude ser desde que, con­tando con suerte, lle­gas y entras o hasta ocho horas –si es paciente el aspirante-, apro­xi­ma­da­mente, depen­diendo del pro­yecto, el pre­su­puesto y el per­fil que se solicita”[1], es la con­cu­rren­cia que hay en un casting.

¿Por qué depende de estos fac­to­res? Por­que si el pre­su­puesto es alto y el anun­cio o el pro­ducto va diri­gido a una nivel socio eco­nó­mico de clase media-alta a baja, con­cu­rrirá mucha gente, aun­que no cubra el per­fil que se soli­cita, por­que es más fácil carac­te­ri­zar a una per­sona de alto nivel a un nivel menor que a la inversa, esto por sus carac­te­rís­ti­cas físi­cas; en cam­bio, si la marca va diri­gida hacia un alto nivel socio eco­nó­mico y el pre­su­puesto es bajo no con­cu­rrirá tanta gente, por la cir­cuns­tan­cia del per­fil (carac­te­rís­ti­cas físicas).

Para poder lle­var a cabo una cam­paña publi­ci­ta­ria, es nece­sa­rio, antes que nada, ela­bo­rar un estu­dio de mer­ca­deo con el cual es posi­ble veri­fi­car el impacto que gene­rará el anun­cio publi­ci­ta­rio hacia los con­su­mi­do­res de estos pro­duc­tos. La publi­ci­dad de los pro­duc­tos siem­pre va diri­gida hacia un público deter­mi­nado, de acorde a su nivel eco­nó­mico. Por lo que la gente que anun­cia las mer­can­cías de los pro­duc­to­res de éstas, debe con­tar con cier­tas carac­te­rís­ti­cas físi­cas, por lo que es pre­ciso “apa­ren­tar” el nivel socio­eco­nó­mico reque­rido para la cap­ta­ción de con­su­mi­do­res con dicho nivel, por ello puede par­ti­ci­par cual­quier per­sona, siem­pre y cuando cubra las carac­te­rís­ti­cas físi­cas que se requie­ren para publi­ci­tar dicho pro­ducto, por­que como dijo Goethe, en su libro, titu­lado “Wert­her”: “si me pre­gun­tas cómo es aquí la gente, tengo que decirte: como en todas par­tes. El género humano es una cosa uniforme”[2]. Uno de los tan­tos medios de publi­ci­dad, que lle­gan a cap­tar más con­su­mi­do­res de pro­duc­tos, den­tro de las gran­des ciu­da­des, son los comer­cia­les en televisión.

Este medio es un recurso efec­tivo, ya que, en nues­tros días, la mayo­ría de la gente cuenta con un tele­vi­sor. La rea­li­za­ción de un comer­cial parte de la crea­ción de una his­to­ria para narrar las carac­te­rís­ti­cas de los pro­duc­tos. Este tipo de publi­ci­dad, y todas, son gene­ra­das por una agen­cia de publi­ci­dad, la cual cuenta con un equipo de crea­ti­vos. Éstos le pre­sen­tan al pro­pie­ta­rio de la marca una pro­puesta de la trama del comer­cial, ya que es acep­tada se trans­mite en tele­vi­sión. Para la ela­bo­ra­ción del comer­cial, la agen­cia de publi­ci­dad con­trata los ser­vi­cios de una casa productora.

La casa pro­duc­tora se encarga de con­se­guir todos los recur­sos nece­sa­rios para la rea­li­za­ción del comer­cial: para éstas no hay lími­tes, “el límite es la ima­gi­na­ción del cliente”[3], con­si­guen desde la loca­ción (foros abier­tos o cerra­dos) hasta, y no es exa­ge­ra­ción, un ele­fante o un cas­ti­llo en “el cielo”.

A un cas­ting, donde se busca a una sola per­sona para pro­mo­cio­nar cierto pro­ducto, lle­gan a par­ti­ci­par de 300 a 500 per­so­nas, de las cua­les una será la ele­gida para publi­ci­tar el pro­ducto de la marca corres­pon­diente, ahora, por ejem­plo, si se busca estruc­tu­rar una fami­lia puede incre­men­tar la con­cu­rren­cia. Los pre­su­pues­tos varían, depen­diendo en que plano sal­gan los per­so­na­jes: prin­ci­pal, secun­da­rio o extra. Este pre­su­puesto es esti­pu­lado, ya sea, por el cliente, en pri­mera ins­tan­cia, o acor­dán­dolo entre el cliente y la casa productora.

Como ya lo men­cio­na­mos ante­rior­mente, la casa pro­duc­tora se encarga de con­se­guir todo lo que se nece­sita para la rea­li­za­ción de un comer­cial. Entre estas tan­tas cosas que se requiere, una de ellas es la gente que publi­ci­tara el pro­ducto corres­pon­diente de una marca deter­mi­nada. Para ello con­trata a una casa de casting.

La casa de cas­ting se encarga de con­tra­tar, por medio de agen­cias de mode­los, acto­res, extras, carác­ter, o incluso salen a luga­res espe­cí­fi­cos a bus­car el talento soli­ci­tado por la casa pro­duc­tora, lo que se deno­mina como scou­ting. Para la rea­li­za­ción de un scou­ting, por ejem­plo, si se requiere de un cla­va­dista, pri­me­ra­mente la con­vo­ca­to­ria es enviada a todas las agen­cias antes cita­das, por si una de éstas cuenta con un cla­va­dista; des­pués se envía una soli­ci­tud o carta a alguna ins­ti­tu­ción donde se prac­ti­que este deporte, por ejem­plo a la Alberca olím­pica, a la CONADE y/o a la escuela Nel­son Var­gas, por citar algu­nas. Acep­tando, estas ins­ti­tu­cio­nes, éstas pro­po­nen a sus mejo­res cla­va­dis­tas y un asis­tente de direc­tor de cas­ting o el mismo direc­tor de cas­ting toma un video para pre­sen­tarlo a su cliente.

El pri­mer fil­tro debe ser con­si­de­rado por el talento mismo. Éste debe saber que talen­toso es y saber cual es el per­fil que cubre: si es latino inter­na­cio­nal, latino, latino mexi­cano, mexi­cano (con ras­gos indí­ge­nas), euro­peo, sajón, carác­ter, etcé­tera. Otro aspecto, si es que ya se dedica de lleno a esta acti­vi­dad, debe de estar pen­diente de la com­pe­ten­cia, si es que no ha hecho un comer­cial para una marca simi­lar a la que está a punto de publi­ci­tar.

Para poder par­ti­ci­par en un cas­ting, las per­so­nas que lo soli­ci­tan, deben estar ins­cri­tas en una agen­cia de mode­los o acto­res, prin­ci­pal­mente, por la cues­tión de res­pon­sa­bi­li­dad, ya que, con todo y agen­cias, algu­nos acto­res o mode­los son incum­pli­dos, son míni­mos los casos. En México es raro que los acto­res ten­gan exclu­si­vi­dad.

Los extran­je­ros tam­poco la tie­nen, pero están “ama­rra­dos” con las agen­cias que les pro­por­cio­nan los docu­men­tos reque­ri­dos para tra­mi­tar su FM3 (Forma Migra­to­ria 3, per­miso para tra­ba­jar en México), aun­que, en oca­sio­nes tra­ba­jan a escon­di­das de sus repre­sen­tan­tes lega­les. Algu­nas agen­cias soli­ci­tan, a los aspi­ran­tes, un por­ta­fo­lio foto­grá­fico (book), junto con su currículo, con base en sus carac­te­rís­ti­cas físi­cas y cómo foto­gra­fían, son acep­ta­dos los aspi­ran­tes. Algu­nas agen­cias son selec­ti­vas, otras acep­tan todo lo que les lle­gan, por­que así tie­nen más rango de que, si no se queda uno se queda el otro. Las agen­cias cuen­tan con cierto per­so­nal que se encarga de pro­po­ner al talento con el que cuen­tan, este per­so­nal es lla­mado “Boo­ker”.

Los boo­kers son el segundo fil­tro de las agen­cias. A las agen­cias de mode­los o acto­res les es enviada una peti­ción de cas­ting, de la casa donde se rea­li­zará el cas­ting. En esta soli­ci­tud están escri­tas las carac­te­rís­ti­cas físi­cas con las que debe con­tar el talento que se requiere para publi­ci­tar el pro­ducto que será anun­ciado, el pre­su­puesto asig­nado, la casa pro­duc­tora que rea­li­zara el comer­cial, el nom­bre de quien diri­girá el comer­cial, los medios por los cua­les se publi­ci­tara, el ves­tua­rio que se requiere, si es actor, modelo, carác­ter o que sepa desem­pe­ñar deter­mi­nada rutina, como la tem­po­ra­li­dad de la publi­ci­dad. En esta parte el boo­ker se encarga de ele­gir a sus mejo­res opcio­nes, pero, “los direc­to­res pre­fe­ri­mos cali­dad a cantidad”[4], y man­dar­los a los cas­ting en los cua­les tie­nen posi­bi­li­da­des de que­darse, por cubrir las carac­te­rís­ti­cas que se requie­ren. El siguiente fil­tro es la casa de casting.

La casa de cas­ting, desde que lle­gan los aspi­ran­tes, éstos son selec­cio­na­dos por los direc­to­res o sus asis­ten­tes, quie­nes, al obser­var­los, deter­mi­nan si cubren el per­fil reque­rido o no. En cuanto les noti­fi­can que pue­den par­ti­ci­par en el cas­ting, tie­nen que hacer ante­sala para pasar al foro. El tiempo de espera, como ya lo men­cio­na­mos con ante­rio­ri­dad, puede ser que entren en cuanto lle­gan o espe­rar más de un par de horas. Al entrar al foro, el direc­tor de cas­ting le explica una rutina, ésta puede ser desde, única­mente mos­trar per­fi­les hasta una com­pleja actua­ción o una rutina de baile muy pro­fe­sio­nal. Algu­nos cas­tings son por archivo, lo que se llama “stock”, ruti­nas de per­so­nas a las que ya se han videado o son selec­cio­na­das por fotos (com­po­sit). Un cas­ting puede durar de un día hasta tres, si todo mar­cha viento en popa, pero, si el talento que se requiere no ha sido encon­trado, éste se puede pro­lon­gar hasta 5 días, incluso ha habido oca­sio­nes en que las casas pro­duc­to­ras lle­gan a cam­biar de casas de cas­ting por­que ésta no encon­tró en el tiempo esti­pu­lado al actor o modelo. Los cas­ting bom­be­razo son aque­llos en los que se requiere encon­trar talento de un día para otro, y aquí se aplica la pro­puesta por stock o por foto, o en su defecto un cas­ting al grito de ya.

Pero, ¿cómo selec­ciona una casa de cas­ting a la gente que pro­mo­cio­nará el pro­ducto que se publi­ci­tara en los medios de comu­ni­ca­ción? Algu­nas veces la casa pro­duc­tora le envía, junto con el reque­ri­miento del tipo de gente que se está bus­cando para lle­var acabo la publi­ci­dad, la his­to­ria dibu­jada, de la trama del comer­cial (his­tory board). El direc­tor de cas­ting le explica la rutina que ten­drá que eje­cu­tar el par­ti­ci­pante, y el que logre rea­li­zarla mejor y, tam­bién, es impor­tante que, aunado a esto, cubra el per­fil que se requiere…y van videando las ruti­nas que lle­van acabo los par­ti­ci­pan­tes para des­pués edi­tar a los mejo­res, según lo antes men­cio­nado. Ima­gi­ne­mos ahora que, a un cas­ting, en el cual se soli­cita a 3 per­so­na­jes, y se videa­ron a 500 per­so­nas, entre el edi­tor y el direc­tor de cas­ting selec­cio­nan a los mejo­res, de acuerdo a lo ya antes men­cio­nado, pro­po­nién­dole al direc­tor del comer­cial 5 per­so­nas por per­so­naje, 15 en total (algu­nas oca­sio­nes el direc­tor funge, tam­bién, como edi­tor), por el direc­tor aún no está con­ven­cido del talento de estas per­so­nas, por lo que pre­fiere obser­var­las en vivo, por tal motivo se les con­voca a estas per­so­nas, a las 15, a otro cas­ting, lo que se llama un “call back”. Para deter­mi­nar cua­les son las mejo­res opcio­nes que le pre­sen­tara a su cliente en cuanto a su talento y su dis­po­ni­bi­li­dad, faci­li­dad de manejo para ser diri­gi­dos, cosas impor­tan­tes en las cua­les debe de estar pen­diente un direc­tor. El direc­tor es el siguiente fil­tro, como podrán darse cuenta.

El direc­tor es un “agente de ven­tas” de ima­gen, pero los que real­mente selec­ciona a la gente para la rea­li­za­ción de los comer­cia­les, son los clien­tes, repre­sen­tan­tes de las mar­cas, ase­so­ra­dos por los crea­ti­vos, repre­sen­tan­tes de las agen­cias de publi­ci­dad, junto con el direc­tor del comer­cial. Pero si el cliente dice, este o esta me gusta, no hay poder humano que lo haga cam­biar de parecer.

Ya que se ter­minó de fil­mar el comer­cial, de ser edi­tado, de pasar por pos­pro­duc­ción, y depen­diendo de la pre­mura con la que los clien­tes quie­ran que éste sea lan­zado al aire y del con­trato con los medios de comu­ni­ca­ción, es el tiempo en que tarda en ser publi­ci­tado. Las veces que quiera que sea trans­mi­tido el anun­cio, la fre­cuen­cia con que el cliente quiere que sea trans­mi­tido el comer­cial y el hora­rio en el que se trans­mi­tirá, deter­mi­nan el costo del tiempo aire.

Por lo que, para poder par­ti­ci­par en la rea­li­za­ción de un comer­cial, lo pri­mero es tener un poco de músico poeta y loco, claro, sabién­dolo desa­rro­llar; segundo, estar regis­trado en una agen­cia de mode­los, acto­res, extras, etcé­tera, para poder ser con­vo­cado a los cas­ting; ter­cero, tener dis­po­ni­bi­li­dad y pacien­cia y tiempo para poder asis­tir a los cas­tings; cuarto, eje­cu­tar la rutina lo mejor posi­ble para con­ven­cer al direc­tor de cas­ting, para ser edi­tado para que el direc­tor del comer­cial lo pro­ponga y para que el cliente lo acepte como ima­gen de su pro­ducto; y por último, tener una suerte para ser ele­gido (ser uno de los qui­nien­tos participantes).

Por lo que el talento debe tener mucha pacien­cia, si este es su único medio para gene­rar ingre­sos eco­nó­mi­cos. Amén.

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